
Se empieza a notar que en China van muy bien las cosas, o por lo menos cada vez hay más fortunas dispuestas a arrasar en el mercado de los artículos de lujo. Precisamente por ello el diamante se ha convertido en la compra estrella para muchos chinos, en detrimento de la tradicional joya de oro y jade. Con un simple dato podemos darnos cuenta del éxito del diamante: en 2009 se vendieron diamantes por valor de 1,5 billones de dólares (1,1 billones de euros).
Los más expertos han encontrado dos razones para explicar este auge. Para empezar, la firma De Beers ha logrado encandilar al público chino con sus exitosas y costosas campañas publicitarias. Ha logrado cambiar la preferencia de los más adinerados del gigante asiático
Esto nos lleva a la segunda razón. El diamante se ha convertido en un objeto de deseo. Los chinos cada vez tienen más dinero y saben que el diamante es un símbolo de riqueza. Además, todas las mujeres esperan un anillo de compromiso que cuente con esta piedra preciosa.
Por último, decir que en 2010 se prevé un auge importantísimo coincidiendo el San Valentín con las fiestas del Año Nuevo chino, una época ideal para casarse. En De Beers ya se están frotando las manos, pedidos no les van a faltar…













































