adolfo CP Adolfo Domínguez y su Colección Privada
Las tres esencias que componen la Colección Privada de Adolfo Domínguez buscan la presencia de la naturaleza con la finalidad de transformar a la mujer en una diva elegante y más femenina.

Ámbar, Mahonia y Freesia son los nombres que corresponden a las tres fragancias de la Colección Privada. En realidad, se trata de la interpretación de tres elementos orgánicos que aluden a tres personalidades distintas, y tienen como inspiración concretas historias milenarias.

Las notas características de Ámbar responden a toques marinos, así como frescura ambarada y amaderada. Hay que retroceder en el tiempo para hallar el significado profundo de dicha fragancia. El dios Poseidón descubrió una piedra misteriosa, a la que denominó Ámbar, en el fondo de su reino. Y enseguida tomó la decisión de esparcir esa esencia por los mares.

La esencia Mahonia cuenta con rasgos amaderados verdes y puede decirse que su mayor secreto reside en su carácter semi-oriental. El indio mohicano Águila Silenciosa es el protagonista del relato que personifica el perfume. Él fue quien descubrió un aroma que provenía de un árbol, del que se talló una canoa a la que llamó Mahonia.

Cuenta la leyenda que la madre tierra Gaia, dio vida a la flor con el aroma más delicado del planeta. Y así surgió Freesia un perfume floral amaderado.

Cada uno de los frascos que contienen estas delicias olfativas sobresale por su tapón de madera obtenida de bosques sostenibles, por la combinación de tonos y texturas y por el contraste con los matices de oro.

El objetivo común que poseen las tres esencias es la sofisticación. De hecho así se recalcó durante la presentación de la nueva colección en Madrid.