
El negocio del agua experimenta sus mejores momentos. Es un recurso imprescindible para la vida diaria pero lo más curioso es que se ha convertido en un artículo de lujo.
Miles de adeptos de todo el mundo se embarcan en el propósito de ser catadores de un líquido que tiene cuerpo y sabor. Y es que a la hora de sentarte a la mesa de un restaurante de categoría podrás distinguir entre una oferta de aguas repletas de “glamour” en envases de diseño.
La distribución de marcas de aguas exclusivas en restaurantes, bares, hoteles, balnearios y spas, ubicados en distintas comunidades autónomas de España, corre a cargo de la empresa catalana Wawali.
En Europa y EEUU la novedad es comprar botellas únicas en tiendas gourmet, con precios que ascienden hasta los 20 euros por litro. Las aguas más caras y exóticas son las que cuentan con mayor aceptación en España. Y concretamente en París, el culto a esta combinación de hidrógeno y oxígeno alcanza cotas insospechadas.
Extraída del manantial inglés tienes la marca Elsenham. Inspirada en la elegancia de las europeas destaca la neozelandesa Antipodes. También Cloud Juice, cuya botella encierra 9.750 gotas de agua pura de lluvia de Tasmania. La escocesa Speyside Glenlivet se recomienda (por su ligereza y suavidad) para mezclarse con un whisky de malta. Chateldon es el agua favorita del Rey Sol. Su botella lleva el símbolo del monarca, quien creó un cuerpo especial, llamado “Oficiales de la Copa de Caballo”, para que trajeran agua desde Auvergne hasta el Palacio de Versalles.
Los nutricionistas aconsejan tomar dos litros de agua al día. Mucho mejor si este líquido contiene propiedades que le diferencian porque proviene de los más remotos lugares.
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1 comentario
1 abril 2011
Tendríais que conocer las aguas de Borjomi, en Georgia … Son sensacionales, y tengo entendido que gozan de reconocimiento internacional.