1 balneario Balnearios, salud con categoría
Tienes una apretada agenda de compromisos a los cuales no puedes faltar. Las obligaciones diarias desencadenan estrés y ya va siendo hora de darte un respiro. En tu cabeza sólo ronda una idea sugerente, llena de paz y sosiego: acudir a un balneario.

Los Balnearios son fuente de bienestar y salud…en ellos se tiene como objetivo tratar dolencias o prevenirlas. Los Griegos, Romanos y Árabes practicaban la cura termal en nuestro país. Actualmente surgen los Balnearios como herederos de esta rica tradición.

La oferta de dichas Estaciones Termales ha evolucionado para integrar dentro de sus servicios las últimas tendencias en tratamientos. Siguen las pautas de unos principios básicos comunes: Las Aguas Minero Medicinales declaradas de Utilidad Pública, servicio médico e instalaciones apropiadas para desarrollar aquellos tratamientos prescritos. Y es que además los modernos establecimientos termales disponen de tratamientos de belleza, relax, actividades termolúdicas, termalismo infantil, deportivo y un contacto gratificante con la naturaleza.

Con el fin de aproximarnos al concepto de Balneario, pasamos a descifrar los diferentes aspectos que conforman su funcionamiento: El objeto es producir SALUD; el sujeto el TERMALISTA; el medio, el AGUA MINERO-MEDICINAL; el procedimiento LAS TÉCNICAS (mediante baños, chorros, duchas, inhalaciones, etc).
El “Producto Salud” beneficia primero al Termalista, por la mejora de sus condiciones fisiológicas, y después a la Administración del Estado, por el ahorro en la disminución de las jornadas laborales perdidas por traumas, el aumento por cuotas de Seguridad Social, IVA, IRPF, tasas impositivas, el aumento de la población laboral al desarrollarse la Industria Termal.

El efecto curativo y/o preventivo de las Aguas Minero-Medicinales es un hecho científicamente constatado. El colectivo médico así lo considera, al igual que la Administración.
Las curas termales son:
- Eficaces: miles de años lo atestiguan.
- Económicas: en costos comparados. En fiable balance.
- No tienen efectos secundarios: máxima seguridad de que pueden no curar o mejorar traumas, pero nunca podrán perjudicar.