
Nos guste o no, llega una celebración que siempre hace que terminemos comprando un regalo de última hora para “no quedar mal”. Esa celebración es el día de San Valentín. La mayoría de nosotros terminamos acudiendo a un gran centro comercial en el que terminamos comprando a nuestra pareja algo de ropa o algo por el estilo. Los más atrevidos se atreven con regalos más especiales pero pocos como el que se puede adquirir estos días en Londres.
Hay gente a la que no le importa gastarse un verdadero dineral en regalos algo exclusivos, al menos, eso es lo que ha tenido que pensar el hotel de Londres, Cadogan. Con su “Champagne bath menú”, algo así como Baño a la carta, el hotel pretende que los enamorados disfruten de la celebración de un día verdaderamente romántico de forma diferente.




























































