
La lujosa cadena de hoteles Shangri-La, dejará de servir de aleta de tiburón en sus propiedades. Después de años y años incluyéndola en su menú, los directivos han decidido retirarla para formar parte de una campaña de protección para los depredadores marinos que poco a poco va ganando terreno entre los consumidores chinos.
La sede de la empresa, que está situada en Hong Kong, ha explicado que dejará de servir aleta de tiburón en todos sus restaurantes, así como la aceptación de pedidos especiales para eventos determinados (por ejemplo en los banquetes), en virtud de una “política de pesca sostenible”. La sopa de aleta de tiburón es considerada por muchos asiáticos como una extraña exquisitez que se sirve tradicionalmente en bodas y banquetes de negocios en Hong Kong.




























































