
Normalmente el cansancio físico e intelectual del que eres víctima es producto de la frenética vida que llevas. El descanso y la relajación se plantean como soluciones contra la aparición del temido estrés. Adquirir un buen colchón es proveerte de la herramienta necesaria para procurar una mejor calidad de vida.
Tienes que saber “desconectar” un tiempo y darte cuenta que el descanso es tan vital para la salud como alimentarse o respirar. Los expertos recomiendan ocho horas diarias para reponer las energías y rendir lo suficiente durante toda la jornada.
Depende de ti hacerte con un estupendo equipo de descanso. La idea es experimentar los beneficios de numerosas noches reparadoras. Realiza la elección de los componentes de la cama (colchón, almohada, base) sin prisas. Compara precios pero no escatimes en la compra del colchón más adecuado. Dicho gasto hay que considerarlo como una inversión en salud.
Es conveniente cambiar el colchón cada 10 años, ya que pasado este tiempo no se puede garantizar que continúe en buen estado. Se debe dar la vuelta al colchón cada tres meses (girarlo arriba y abajo, y de la cabeza a los pies) independientemente cual sea el modelo, evitando así que el colchón se deforme en cualquiera de sus lados.
A la hora de hacerte con un colchón de muelles no debes pasar por alto: el tipo de acero de los muelles, el calibre del alambre, el número de muelles, un acolchado de buena calidad y un buen tapizado.
El colchón de látex básicamente consiste en un núcleo de látex enfundado en un acolchado. Este colchón puede estar hecho con látex natural o con látex sintético. El natural proviene del árbol del caucho, mientras que el sintético es un derivado del petróleo. Son una buena opción para las personas que sudan mucho y para los enfermos que pasan mucho tiempo en la cama.
Los colchones de espuma no son los más recomendables ya que sus diferentes densidades les confieren distintas durezas.
Los colchones de agua son la última revolución. Constan de un núcleo con celdas estancas (generalmente de vinilo) llenas de agua enfundado en una tapicería que aísla y mejora la comodidad. Actualmente su aspecto exterior es similar al de muelles clásico.
Un colchón viscoelástico facilita la distensión muscular y aumenta la circulación sanguínea. Este efecto elimina la presión del colchón sobre el cuerpo, lo que permite mantenerse durante más tiempo en la misma posición de descanso.