Diamantes & Swaroski
Los diamantes pegan con todo. De hecho, se han convertido en el mejor complemento para una mujer, siempre y cuando se lo pueda permitir, claro. En su lugar, se emplean los cristales Swarovski, famosas piedras de cristal que destacan por su sorprendente brillo. A simple vista, alguien que no es experto en el tema difícilmente sabría diferenciarlos de los diamantes, aunque su precio es mucho más asequible.

Para las economías que sí se lo puedan permitir, a continuación, os presentamos una serie de objetos con incrustaciones de diamantes que han multiplicado su precio en el mercado: ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar por un móvil? ¿Y si éste está repleto de diamantes? La firma de relojes Ulysse Nardin nos sorprendió a todos sacando a la venta un teléfono móvil de aspecto muy brillante. El Ulysse Nardin Diamond Edition Phone, como lo bautizaron, contaba con 3.100 pequeñas incrustaciones de diamantes de 20 quilates que fueron colocadas a mano una a una. ¡Un trabajo de chinos!

Solo se sacaron 100 unidades y su precio oscilaba los 130 mil euros. Un dispositivo móvil exclusivo, al alcance de unos pocos, que contaba con una cubierta de cristal de zafiro y con lo último en tecnología, lo que lo hacía más resistente a los arañazos y a las caídas.

No solo móviles, también reproductores de audio de Apple bañados en oro de 18k y decorado con unos 430 diamantes han sido algunos de los objetos de mayor lujo adquirido por las celebrities.

Diamantes en relojes, joyería, aparatos tecnológicos, auriculares… y hasta dentro de un perfume. Se trata del ‘NºI.Imperial Majesty’ creado en 1872 a petición de la Reina Victoria de Inglaterra. Fue el elegido por muchas de las pasajeras que viajan en el Titanic en primera. Su fabricación es de un año y cuenta con un diamante en su interior.

La lista es interminable (y lo que aún queda por inventar).bEn la mayoría de los casos hablamos de objetos comunes (un teléfono móvil, un álbum digital, un bikini, una bebida…) que aumentan de valor con las incrustaciones de diamantes, convirtiéndose en artículos ‘chic’ a disposición de los más pudientes.

El resto de los mortales nos conformaremos con los Swarovski o con las imitaciones de éstos. Al igual que los diamantes, sirven para decorar cualquier objeto, como un álbum digital. Eso sí, mucho más elegante y estético, ideal para recordar esos momentos especiales que queremos compartir con los nuestros.