la nueva familia La nueva familia Aquatimer de IWC
IWC Schaffhausen (1868) forma parte del reducido número de productores de relojes de lujo de fama mundial. La manufactura produce, entre otros, relojes extremadamente refinados y resistentes.

Asentada en la Suiza alemana, creada por el norteamericano Florentine Ariosto Jones y reconocida internacionalmente por dominar tierra, mar y aire desde el cuadro de mando de las funciones de sus relojes.
Y es que desde hace años, IWC ha adquirido un compromiso férreo en el contexto de la cooperación para la protección del medio ambiente y del mar. De hecho, en 2009 la familia se renueva bajo el lema: evolución.

El Aquatimer Cronógrafo Edición Galápagos Islands (5.550 euros) es un modelo inconfundible por su caja de acero fino negro mate, completamente cubierta de caucho vulcanizado y por una esfera, negra también, y por los indicadores blancos, así como por la correa negra de caucho. Pero también lo es por el hecho de ser resistente al agua.

Respecto al Aquatimer Cronógrafo en oro rosa (16.900 euros) llama especialmente la atención desde un punto de vista técnico y estético a un tiempo. Se trata del primer reloj de la familia Aquatimer dotado del calibre 89360, totalmente desarrollado y construido por IWC, que se distingue por su función flyback y por el indicador de los tiempos largos cronometrados con dos agujas sobre una esfera única interna.

Otros dos modelos constituyen la nueva saga Aquatimer: el Aquatimer Deep Two y el Aquatimer Automático 2000. Ambos con unas características bien definidas y compartidas. Por un lado tienen las mismas dimensiones de cajas, 44 mm, para llegar incluso a los 46 mm del Deep Two. Asimismo, otra novedad es el anillo de inmersión giratorio situado ahora en el exterior. El primer Aquatimer estaba provisto de un anillo interior que se accionaba por medio de la segunda corona, sistema especialmente seguro, aunque no del todo práctico, cuando el submarinista lleva los guantes puestos.