
Louis Vuitton ha demostrado en numerosas ocasiones ser una compañía capaz de fabricar de todo, cualquier complemento de lujo no escapa a su imaginación. Sin embargo, me han dejado con la boca abierta con lo último que acaban de lanzar al mercado, mucho más sorprendente que lo de sus bolas de petanca.
Estoy hablando de unas bolsas de basura que también pueden servir como bolso, aunque no dan demasiada buena imagen. Marc Jacobs las ha creado con mucho mimo utilizando el cuero como material estrella. Lo peor de todo es que cada una cuesta 2.000 dólares (casi 1.500 euros al tipo de cambio actual), por lo que creo que mucha gente seguirá sacando la basura con las bolsas de toda la vida.


























































