
Los lujos no siempre son artículos usados por famosos o altas esferas, a veces lo son algunos productos muy habituales con un valor añadido. Los almacenes Selfridges de Londres han puesto a la venta unos bocatas que cuestan 148 dólares y que su creador, Scott McDonald, ha bautizado su apellido. El bocadillo está hecho con pan amargo fermentado durante 24 horas, carne de ternera wagyu, foie gras de langosta, mayonesa de trufa negra, queso brie de meaux, rúcula, confitura de pimienta roja y mostaza y tomates de pera.
La carne de ternera de wagyu es una carne de res originaria de japón, la más cara del mundo. El foie gras, como sabemos, es un paté de lo más pijo y el queso brie de meaux también es una de las varientes más exclusivas de este queso. Esta variente originariamente era conocida como el “queso real” ya que era especialmente disfrutado por la nobleza francesa y los paladares más refinados. El suculento manjar proviene de las afueras de París.
Estos ingredientes se aderezan con rúcula, esas hojas de ensalada de color verde oscuro y de sabor un pelín amargo, pero muy sabrosas y sanas. Por su parte, el confit es el proceso de cocinar la carne de manera muy lenta y en su propia grasa. Sirve para conservarla mejor y es una forma de cocción también originaria de Francia. Se trata de una especie de almíbar, una salsa medio caramelizada a base de pimienta roja y mostaza. Los tomates de pera son hortalizas similares a los tradicionales pero que tienen forma de pera. Al tener menos contenido de agua, son óptimos para hacer salsas, pero en este caso los usarán para que no escurra todo el bocadillo. Su sabor tiene que ser sublime, pero con el precio de este bocadillo, el McDonald, tenemos para unos cuantos más en los famosos establecimientos de fast food que llevan el mismo nombre. ¡Y con patatas y bebida!







































