Móviles por satélite, la conexión mundial
En los últimos años los servicios de comunicación móvil por satélite han crecido de un modo estrepitoso. Dichos aparatos combinan normalmente la conexión a la red orbital con la posibilidad de “roaming” con las redes GSM. Los lugares más alejados del planeta aparecen conectados gracias a esta moderna tecnología.

Al producirse una llamada en la red por satélite, el móvil contacta con el artefacto espacial más próximo que orienta la llamada, en función del caso, directa o indirectamente por intermedio de uno o más satélites de la misma constelación, para un “Gateway” (estación de rastreo) en el suelo.

Los principales clientes de la conexión por satélite son los ejércitos, grupos industriales y medios de comunicación en sitios de conflicto. No obstante, sin desarrollar grandes infraestructuras terrestres, los particulares y pequeñas empresas también necesitan acceso al teléfono y a Internet desde zonas de difícil orografía.

Uno de los modelos más utilizados en el mundo es el terminal Iridium 9505A, con un precio medio de en torno a los 1.500 euros (impuestos no incluidos ni tampoco accesorios adicionales como baterías, cargador solar o antenas externas de mayor capacidad).

Dos de las compañías que ofrecen cobertura total por satélite son: Iridium y Globalstar. La primera dispone de 66 satélites en baja órbita que cubren la totalidad del globo, incluyendo océanos, espacios aéreos y regiones polares. La segunda cuenta con 48 satélites que cubren todo el planeta y mantiene acuerdos de roaming con diferentes operadoras de telefonía móvil para utilizar sus redes desde los terminales de la compañía.

Es importante resaltar que si una empresa de telefonía por satélite quiere prestar sus servicios en la Unión Europea, es necesario que solicite una licencia por cada Estado miembro donde pretenda operar.