
El vehículo urbano monoplaza de tres ruedas, creación de la marca japonesa Honda, tiene un lugar privilegiado en el Salón de Ginebra. Funciona con batería y cuenta con suficiente espacio en la parte delantera para el equipaje. Sus lados son lo bastante elevados para proteger al conductor (su único ocupante) de posibles colisiones laterales.
La estabilidad del vehículo se logra por la existencia de tres llantas y una batería de ION-Lithium montada bajo el chasis. Tiene un motor eléctrico pequeño, la potencia es desconocida. Para un uso fundamentalmente urbano con 50 CV va totalmente sobrado.
El Honda 3R-C posee un diseño que tiene sus antecedentes en Peugeot y BMW. El primero es un artista de las motocicletas de tres ruedas y el segundo destaca por su fabricación de excelentes chasis. Y es que esta “motocicleta urbana futurista” sigue el estilo del Honda P-Nut Concep que hace tiempo se presentó en Los Ángeles, aunque este prototipo podía alojar hasta tres pasajeros.
A modo de conclusión señalar que es un prototipo inspirado en el Honda N360 de 1967 (que no se vendió en España). Su aparición asombrosa no anticipa ningún modelo de producción. Es sólo una declaración de intenciones.


























































