
Pasar una sola noche en la suite más exclusiva del Four Seasons de Nueva York cuesta nada menos que 35.000 dólares. Concretamente es el ático Ty Warner, desde el que se puede ver Manhattan en todas direcciones. Lavados de cuarzo y mayordomo personal al servicio son algunas de sus exquisiteces que muy pocos se pueden permitir.
La habitación es una pieza única, casi de museo. Se trata del alojamiento más caro en Estados Unidos fuera de las Vegas. Además, los huéspedes pueden usar un Maybach o un Rolls-Royce, con chófer incluido. Todo un lujo. La mayoría de los muebles del ático se de alta gama, dispone de cuatro ambientes exclusivos distribuidos en unos 400 metros cuadrados. Maravillosa seda tailandesa en el dosel de la cama con hilo de oro de 22 quilates hasta el cubrecama de seda veneciana.
Dispone de 850 bombillas para la completa iluminación de la estancia. Respecto al servicio de habitaciones pocos son los que pueden trabajar ya que sólo 42 miembros del personal de mantenimiento pueden limpiarla, tras recibir dos semanas extra de formación. Dispone de un libro de 50 páginas en las que se exponen las indicaciones de dónde tiene que estar cada objeto y cualquier cambio debe ser aprobado por la dirección del grupo hotelero.
El perfil del huésped de esta suite suele ser una persona que no tiene problemas económicos, no le importa pagar una noche a precio de oro con tal de sentir que cuidan hasta el último detalle. El hotel de 368 habitaciones afirma que nunca aplica descuentos al ático. Los huéspedes son empresarios multimillonarios, para los que disponen de archivos cuidados de comidas, bebidas, y papel higiénico favorito, entre otras cosas.
























































