Una barra de bar en el salón de tu casa
Desde que comenzó el nuevo milenio son muchos los jóvenes – y los que no lo son tanto – que apuestan por una decoración minimalista en su piso, casa o chalet. Es muy habitual encontrar amplios salones con muebles escasos sin apenas hendiduras, ausencia de elementos decorativos y poco espacio utilizable con el fin de evitar una habitación sobrecargada. Pero todavía hay un sector de población que continúa apostando por muebles de corte clásico añadiéndoles un toque juvenil y moderno.

Una buena muestra de ello es incluir en el mueble del salón una barra de bar, ideal para aquellos que no tienen tiempo ni ganas de parar con los amigos antes de llegar a su vivienda y que disfrutan de una caña fresca después de trabajar o de una copa antes de acostarse. Asimismo, es un detalle apropiado para organizar cenas sin salir de casa, un recurso muy utilizado por parejas con hijos pequeños.

Existen diferentes maneras de emplazar una barra de bar en un salón, pero la más habitual es comprar un mueble que ocupe toda la pared principal de la estancia y que incluya la zona de copas en el medio o en una de las esquinas. Son difíciles de encontrar y en muchas ocasiones hay que encargarlos para que los fabriquen a medida, pero el resultado es excepcional. En cuanto al precio, los elaborados con madera de maciza suelen rondar los 6.000 euros, pero incluyen estanterías y extensos espacios para colocar las copas, vasos y botellas. Además, será una buena inversión, ya que si el material es de calidad la duración es casi infinita.

Otra opción, para aquellos que no deseen cambiar el mueble del salón, es comprar una barra de bar independiente. En este caso será más difícil encontrar un material y un color similar al del mueble ya instalado, pero también puede ser más adecuado a los gustos de cada uno y se barajarán muchos precios, ya que variará dependiendo de si desea incluir granito en la encimera o un tirador de cerveza, por poner un par de ejemplos.